El control intensivo de la glucosa: el estudio más amplio realizado en diabéticos tipo 2 apoya la eficacia y seguridad
Congreso de la ADA en Estados Unidos
El estudio más amplio realizado hasta ahora en diabéticos tipo 2, cuyos datos fueron presentados hoy en Madrid, ha demostrado que el control intensivo de la glucosa reduce en un 10 por ciento las complicaciones macro y mircovasculares asociadas a esta patología y disminuye un 21 por ciento la nefropatía diabética en este paciente.
Estos datos, publicados por primera vez en el Congreso de la American Diabetes Association (ADA) el pasado 6 de junio y publicados en la última edición del 'New England Journal of Medicine', fueron presentados oficialmente en España por el director de Investigación del Hospital Clínic i Provincial (Barcelona), Ramón Gómis; Josep Franch, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del EAP Raval Sud (Barcelona), y por la doctora Adela Rovira Loscos, jefe de Servicio de Endocrinología de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid).
El estudio ADVANCE (Action in Diabetes and Vascular Disease), el ensayo clínico más amplio realizado hasta ahora en pacientes con diabetes tipo 2 de todo el mundo, demuestra que el control glucémico estricto con gliclazida modificada de liberación prolongada ('Unidiamicron', de Servier) junto con la terapia habitual, protege al paciente de las complicaciones graves asociadas a esta enfermedad.
El estudio Advance ha sido diseñado por médicos del George Institute for International Health de Australia y ha contado con la participación de investigadores de 20 países. Ha contado con una muestra de 11.140 pacientes tratados durante cinco años, el 45 por ciento europeos, el 37 por ciento asiáticos, el 13 por ciento australianos y un 4 por ciento de América del Norte. El objetivo era reducir hasta un 6,5 por ciento la hemoglobina glicosilada.
La investigación demuestra que el control glucémico estricto permite reducir la glucosa hasta unos niveles medios de hemoglobina glicosilada del 6,5 por ciento, reduce en un 10 por ciento el riesgo de complicaciones graves de la diabetes tipo 2; el riesgo de nefropatía diabética en un 21 por ciento y en un 30 por ciento el desarrollo de proteinuria, un marcador del riesgo cardiovascular. Además, baja un 12 por ciento el riesgo de muerte cardiovascular.
DISMINUIR EL RIESGO DE NEFROPATÍAS.
La doctora Rovira destacó es "la primera vez que un estudio de esta magnitud demuestra que disminuir la hemoglobina glicosilada en sangre por debajo del 6,5 por ciento es una estrategia terapéutica segura y eficaz para reducir las complicaciones graves asociadas a la diabetes tipo 2" y sobre todo la aparición de nefropatías, causa de muerte en una de cada cinco personas con diabetes. Además, según la experta, 'Unidiamicorn' fue bien tolerado a dosis máximas y sólo se registró hipoglucemia en un 2,7 por ciento de estos pacientes.
A su juicio, los resultados del ADVANCE, que respalda la seguridad y eficacia del control intensivo de la glucosa, "no son comparables" a los obtenidos por otro trabajo presentado en ADA, el estudio ACCORD, que relacionaba una mayor mortalidad de estos pacientes con el control intensivo de la glucosa. "El ACCORD no aclara si existe relación entre el tratamiento y otros factores. Además, no es posible comparar estos estudios porque tienen diseños diferentes", acotó.
En la actualidad, padecen diabetes 250 millones de pacientes en el mundo, muchos de los cuales pueden morir o sufrir minusvalías causadas por las complicaciones derivadas de esta enfermedad. Se estima que en 2025, el número de personas con diabetes tipo 2 crecerá hasta los 380 millones.
La principal causa de muerte en pacientes diabéticos es la enfermedad coronaria. Los problemas renales afectan también a una gran proporción de estos enfermos. En 2006, Estados Unidos publicó una declaración en la que llamaba a la comunidad internacional a adoptar medidas para combatir la epidemia global de diabetes.
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