Internación Domiciliaria.Cuidar de una persona enferma ayudaría a "alargar la vida"


Entrevista al Dr. Esteban Calvo

Cuidar de una persona enferma ayudaría a "alargar la vida"
Día a día se desarrolla cada vez con mayor frecuencia la especialidad médica conocida como "Cuidados Paliativos", y al mismo tiempo también cada vez son más las personas que adhieren al sistema "Internación Domiciliaria"; una investigación estadounidense reveló que "los cuidadores experimentan, como consecuencia de la relación con el enfermo, una reducción del 36 por ciento en el riesgo de morir durante los próximos siete años".
En un estudio se reveló que ayudar a un familiar puede reportar beneficios. "Hallamos que las personas que pasan un promedio de catorce o más horas a la semana proveyendo cuidados viven más y reducen su riesgo de muerte aproximadamente a la mitad", consignó la autora del estudio, doctora Stephanie Brown, profesora asistente de medicina interna en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos, en la última edición de la revista Psychological Science.
"Es muy importante contar con el grupo cercano a la persona enferma para que se conviertan en observadores externos de las conductas del paciente y puedan controlar y comparar su evolución” dijo el Dr. Esteban Calvo, MN 103884 especialista en medicina familiar, paliativista y coordinador de medicina domiciliaria de MEDIDOM.
La realidad es que no es un rol fácil de llevar adelante ya que en el caso de las enfermedades crónicas, la persona suele sentirse muy mal, sin experimentar mejoras y sin ánimo, razón por la cual el contacto con los demás suele complicarse.
El Doctor Calvo agrega: “Es muy importante que la persona tenga una situación personal y familiar ordenada para que la familia colabore y para poder reconstruir una historia".
"En el caso de la medicina del dolor, incluir al núcleo íntimo resulta vital, sobre todo cuando lo que ocurre es que se están somatizando situaciones que tienen que ver con lo personal", aclaró Calvo.
La investigación estadounidense, de la cual se extrajeron los resultados consistió en el análisis de la situación de 1.688 parejas que vivían en sus hogares, es decir que no residían en instituciones para adultos mayores ni centros de salud. Todos los involucrados tenían más de 70 años.
El principal objetivo fue conocer la situación de cada uno de ellos en cuanto a su salud, pero también tomar como referencia las condiciones "demográficas" o "habitacionales" y la periodicidad con la cual alguno de los cónyuges ayudaba al otro en la realización de actividades cotidianas como por ejemplo vestirse, calzarse, comer, manejar dinero, tomar medicamentos.
Entre los resultados se reportó que el 10 por ciento de los participantes recibía ayuda para realizar actividades diarias al menos 14 horas por día. En cambio el nueve por ciento refirió que el período de "asistencia" era menos prolongado. Cabe señalar que en el transcurso del estudio -que se extendió por siete años- falleció el 27 por ciento de la gente reclutada para la muestra.
"Al analizar datos referidos a la edad, el estado de salud, la posición económica y el nivel de educación de los cónyuges o 'cuidadores', encontramos que proveer cuidados se asocia a un riesgo significativamente menor de muerte, si lo comparamos con aquellas personas que no son responsables por la salud de nadie. Si bien investigaciones anteriores advierten sobre los riesgos de exponerse a cuidar a una persona, sobre todo a un familiar cercano, el nuestro sugiere que ese acto, en si mismo, podría no ser nocivo y que a veces 'la carga' se puede llevar ligeramente".
"Creemos que la reducción en el riesgo de muerte está relacionada con factores fisiológicos como la regulación del estrés, y la liberación de oxitocina, una hormona que interviene en el desarrollo de 'la protección' que todo organismo debe tener frente a los avatares de la vida agitada que todos llevamos. También habría que tener en cuenta los efectos psicológicos que sin duda deben existir pero nuestra principal hipótesis es que las interacciones sociales tienen un alto impacto biológico, y que la necesidad de cuidar a alguien provee un marcado sentido de estructura y propósito", señaló la doctora Brown.
"Igualmente el punto central pasa por determinar -para cada caso puntual y teniendo en cuenta cuál es la afección que aqueja al miembro de la pareja que debe ser atendido-, las posibilidades concretas de llevar adelante esa relación sin que exista perjuicio para el cuidador", concluyó la doctora Stephanie Brown.
"Internación Domicialiaria”

El objetivo de la Internación Domiciliaria es acortar o complementar la estadía de una persona, y por ende de sus familiares más cercanos en un hospital, o bien utilizado para las instancias finales de un tratamiento. En la actualidad es una opción posible para aquellas familias que no disponen de tiempo para poder acompañar constantemente a la persona internada, o bien para aquellas que tienen capacidad económica de brindar -en el hogar- facilidades para poder llevar a cabo todas las instancias de un determinado tratamiento.
"Desde el punto de vista del paciente, la internación domiciliaria representa la reinserción en el ámbito de sus objetos conocidos y en un entorno más amigable; mientras que en el caso de la familia, permite evitar la desintegración y alteración del ritmo de vida de sus integrantes” dijo el Dr. Calvo.
Lo importante es lograr un coordinado funcionamiento en donde el paciente se vea beneficiado. Para ello es fundamental que todos los miembros de la familia entiendan, comprendan y acepten los términos de la situación.