Una evaluación fundamental para realizar actividad física: la antropometría


Dr. Oscar Villanueva, especialista en nutrición y medicina del deporte


Cuando se evalúa a a un deportista sea de alto rendimiento o tipo recreacional el propósito es “Alcanzar un óptimo Estado de Nutrición para aumentar el rendimiento”.

El Dr. Oscar Villanueva, especialista en medicina del deporte y en nutrición, MN 90816 dice: “Las recomendaciones nutricionales para una persona que hace una actividad física de carrera tienen que estar relacionadas con tipo de competencia que se va a realizar (intensiva, de 100metros, etc.) pero básicamente se tiene que tener el peso normal y realizar una antropometría para evaluar el porcentaje de grasa y de músculo que tiene la persona”.
La Evaluación antropométrica: consiste en el estudio de las dimensiones morfológicas del hombre (forma, tamaño, proporción y composición corporal) mediante mediciones como el peso, talla, pliegues cutáneos, perímetros y diámetros óseos. Esto contribuye a la comprensión del crecimiento, ejercicio, rendimiento y nutrición del individuo en estudio. La composición corporal desempeña un papel vital en el rendimiento deportivo. Generalmente es deseable un bajo porcentaje graso para optimizar una performance en deportes que requieran velocidad y carrera ya que cuando sobrepasa los valores adecuados contribuye al peso corporal que durante la competencia hay que movilizar siendo por tanto un impedimento. La mayor masa muscular aumenta la performance tanto en actividades de fuerza como de resistencia. El grado alcanzado de desarrollo muscular dentro de la población deportiva es el mejor determinante del rendimiento físico.
“Lo adecuado en corredores debería ser por debajo del 12% al 10% de grasa, con esto el profesional identifica si el peso que el paciente tiene está correctamente balanceado respecto a la cantidad de músculo que está necesitando” agrega el Dr. Villanueva.
La antropometría permite evaluar al deportista a lo largo del tiempo y observar las modificaciones provocadas por la nutrición y el entrenamiento. También se lo puede comparar con un ideal obtenido a partir de datos de deportistas de elite buscando en lo posible un biotipo similar a través de las intervenciones.
“A partir de estos parámetros podemos hablar de las consideraciones dietarias. Recomendar la cantidad de energía y calorías que la persona necesite para su práctica deportiva. Con esto sumaremos si el paciente hace entrenamiento de alto rendimiento, las horas que lo lleva a cabo y balancearemos la cantidad de ingesta que necesita” acota el profesional.
Brindar educación alimentaria continua para lograr la comprensión y el cumplimiento del deportista es fundamental para lograr los objetivos deseados.