Las ventajas del efecto Q10 en la entrada en calor


Entrevista al Dr. Néstor Lentini (CENARD)

“Todo proceso de acondicionamiento o entrenamiento físico debe estar integrado por una primera etapa de entrada en calor en la cual se contemplen los ejercicios de movilidad articular, de elongación… luego la etapa del trabajo físico propiamente dicho y por último la vuelta a la calma” así lo define el Dr. Néstor Lentini, especialista en medicina del deporte y médico del CENARD (Centro de Alto Rendimiento Deportivo), MN 44271 .

En la primera parte es donde tenemos que poner los músculos en condiciones adecuadas para evitar las lesiones músculo-articulares que se producen luego de realizar ejercicios. Esta es la entrada en calor, pero ¿qué significa entrar en calor? “No significa colocarse una crema que levante temperatura sobre la piel, ya que puede producir quemaduras, sino realizar los ejercicios convenientes para que aumente la temperatura del músculo y mejore el funcionamiento de las enzimas que van a participar en el mecanismo de la contracción relajación” agregó el Dr. Lentini.

¿Qué se busca con este tipo de ejercicios?

“Se busca lograr el efecto Q10, es decir se duplica la velocidad de la acción enzimática gracias a esos movimientos de movilidad articular” sintetizó Lentini.
La coenzima Q10 también se conoce bajo el nombre de ubiquinona. Interviene en numerosas transformaciones químicas vitales de las células. Entre otras, en la formación de Adenosintrifosfato (ATP), substancia que provee de energía a las células.
La coenzima Q10 se forma en el hígado y también se absorbe con la alimentación. Se encuentra principalmente en la carne de vacuno, de pollo, de cordero, de oveja, en el pescado y en los huevos. Con la edad, el cuerpo deja de producir la cantidad necesaria de coenzima Q10. Con el tiempo, eso produce una carencia de esta substancia en el organismo, responsable de numerosas afecciones cardíacas. Aunque una deficiencia de coenzi¬ma Q10 en la sangre puede ser compensada mediante una alimentación especial, los alimentos con mayor cantidad de esta substancia, como la carne de buey, el corazón de la ternera o los huevos, se relacionan desgraciadamente con una mayor absorción de colesterol y ácidos grasos saturados.

"Una vez que se logra la entrada en calor, que dura entre 20 y 30 minutos, de acuerdo a la actividad que se va a realizar y si se trabaja en un ambiente cerrado o a cielo abierto, sí se puede comenzar con el entrenamiento" dice el doctor, y agrega: "por último se vuelve a la calma, en donde lo que se busca es restablecer de alguna manera alguna de las cosas que se han utilizado en el ejercicio de mayor importancia.

En la vuelta a la calma algunos aconsejan hacer un trabajo equivalente al 50 % del consumo de oxígeno, es decir un trote… aquel que corrió durante una hora debería trotar durante 20 minutos para ayudar a la eliminación de sustancias que se deben desechar y al mismo tiempo restablecer la energía, que luego se va a complementar con la alimentación.

Por Lic. Vanesa Paola Avena