Escaras


Cuidados en la casa



Cuando una persona se encuentra mucho tiempo en cama es posible que aparezcan escaras.

Las escaras o úlceras de decúbito son lesiones que se presentan en la piel y tejidos profundos, producidas por una desnutrición de origen vascular o nervioso.

Otro factor que causa las escaras es el apoyo prolongado de la piel contra una zona ósea.

Consultamos al Dr. Esteban Calvo, MN 103884 especialista en medicina familiar, paliativista y coordinador de medicina domiciliaria de MEDIDOM acerca de los problemas que las escaras pueden ocasionar.

“El problema de las lesiones por decúbito o por presión, que se conocen como escaras, es que aparezcan. Por supuesto que se pueden prevenir con una adecuada movilización y rotación de las superficies de apoyo.

A veces, cuando aparecen las escaras se pueden infectar y en ese caso influye mucho en qué contexto se encuentra el paciente”.

Las regiones del cuerpo donde se pueden producir úlceras son aquellas donde existen prominencias óseas, es decir en el sacro, las coxales, en la columna vertebral, las rodillas y tobillos, los omóplatos, los hombros, codos y talones, dorso y dedos de los pies o de las manos, y hasta en los pómulos o las orejas.

Sabemos que lo mejor es siempre prevenir más que curar…¿Qué debemos hacer para que no aparezcan?

“Lo aconsejable es mantener un buen estado nutricional, un buen estado de hidratación y una buena limpieza de las lesiones. Esta limpieza se puede hacer normalmente en la casa del paciente y se hace con soluciones estériles, como por ejemplo la solución fisiológica y luego se suelen colocar productos para favorecer la cicatrización. En este caso puede utilizarse alginatos, hidrocoloides y otras soluciones. Últimamente se usa mucho el azúcar y la miel, que además de ser antisépticos favorecen la cicatrización. En algunas ocasiones requieren el uso de antibióticos que se pueden utilizar por vía sistémica y por vía local. En el primer caso se quiere lograr un control de esa infección y alcanzar una curación completa. Muchas veces se utiliza por vía local cuando el paciente tiene alguna enfermedad, por ejemplo los pacientes terminales donde la curación total no se va a lograr, y se usa para controlar los síntomas secundarios en donde aparece mal olor y/o secreción” dijo el Dr. Calvo.

Entonces, repacemos algunas de las medidas preventivas…

• Mantener la piel limpia, seca, libre de presiones o roces.
• Las ropas de cama y personales deben estar limpias, secas, sin arrugas o dobleces y sin migajas.
• Estimular la circulación periférica por medio de ligeros masajes o fricciones emolientes ( evitar el alcohol o talco que resecan la piel y tapan los poros).
• Rotar al paciente, como mínimo cada dos horas.
• Colocar y retirar con cuidado la chata.
• Vigilar la piel de aquellos lugares que sufren prisión o roce de aparatos, vendajes y yesos.
• Aliviar las fusiones con dispositivos o elementos protectores ( aros de goma, aros y almohadillas de algodón, colchones de aire o agua, toallas o compresas dobladas, etc.).

Pero también se pueden hacer otras cosas nos dijo el Dr. Calvo: “Utilizar colchones que varían los puntos de apoyo llamados “colchones de aire de presión alternante, que tienen muchos globitos que se inflan y se desinflan alternativamente. También es muy importante cuidar especialmente las zonas que están en contacto con la orina o la materia fecal, utilizándose en este caso cremas, aceites o pastas aislantes. Cosas muy sencillas como el óleo calcáreo. Cuando el lugar es predisponente a hacer una escara se pueden utilizar apósitos transparentes que también disminuyen la presión sobre esos puntos de apoyo”.

Para finalizar el mensaje es estar atento al cuidado de la persona y prevenir la aparición de estas lesiones.